ImmuneDEX usa marcadores hereditarios para ayudar a seleccionar animales con mejor respuesta frente al estrés ambiental
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Una nueva prueba de resiliencia para ovejas merinas utiliza marcadores hereditarios con el objetivo de ayudar a los productores a identificar qué animales son más capaces de enfrentar factores de estrés en su entorno. La herramienta, conocida como ImmuneDEX, mide un rasgo de resiliencia denominado competencia inmune mediante la comparación de la respuesta individual de los animales ante un desafío vacunal estándar.
El desarrollo fue realizado en Australia mediante una colaboración entre CSIRO, la agencia científica nacional australiana; Neogen; la Animal Genetics and Breeding Unit, AGBU; y Sheep Genetics, servicio nacional de información y evaluación genética operado por Meat & Livestock Australia, MLA.
Una medición genética para un rasgo difícil de observar
ImmuneDEX permite comparar cómo responden distintas ovejas merinas cuando todas reciben la misma vacuna. A partir de esa respuesta, los investigadores pueden medir diferencias individuales en competencia inmune, un componente vinculado con la capacidad de los animales para enfrentar desafíos como enfermedades, clima y manejo del rebaño.
La científica sénior de CSIRO, Amy Bell, explicó que el trabajo aborda un aspecto del desempeño animal que históricamente ha sido difícil de medir. La producción ovina ha buscado animales cada vez más productivos, pero no siempre ha contado con herramientas para entender por qué algunos individuos enfrentan mejor las presiones ambientales que otros.
Para Mundo Agropecuario BET, el avance se ubica dentro de la biotecnología animal, especialmente por su relación con genética, inmunidad, selección y mejora de sistemas ganaderos.
Resiliencia, salud animal y selección reproductiva
Los investigadores evaluaron respuestas inmunes en una población amplia de ovejas merinas. Esto permitió construir una visión más clara sobre cómo varía la resiliencia entre animales individuales y cómo esa variación puede ser utilizada en programas de selección.
La investigación mostró que algunas ovejas respondían de manera consistentemente mejor que otras y que esa capacidad tenía un componente genético. Esto significa que podría mejorarse con el tiempo mediante cría selectiva, incorporando la resiliencia como un criterio adicional dentro de los programas de mejoramiento.
El hallazgo resulta importante porque esta medida de resiliencia está vinculada con la salud animal, pero presenta poca o ninguna correlación con rasgos productivos clave asociados a características de la lana y peso corporal. Esa independencia permitiría considerar la resiliencia junto con otros objetivos de selección sin desplazar necesariamente prioridades productivas tradicionales.
Productividad no siempre equivale a resistencia
Bell señaló que seleccionar animales por productividad no significa necesariamente seleccionar animales capaces de enfrentar mejor los factores de estrés. Con ImmuneDEX, el equipo identificó que el rasgo medido es hereditario y mantiene relaciones genéticas favorables con rasgos de salud animal.
La herramienta ofrece una vía para que los productores integren información biológica más precisa en la toma de decisiones reproductivas. En sistemas ovinos sometidos a presión climática, sanitaria y de manejo, contar con animales más resilientes puede convertirse en una ventaja productiva y sanitaria.
El enfoque conecta con otros avances de selección genómica en ganadería, donde los datos hereditarios permiten acelerar decisiones de cría y observar rasgos que no siempre son evidentes en el desempeño inmediato del animal.
Una segunda fase orientada a los productores
El proyecto entra ahora en una segunda fase, en la que los productores podrán acceder a ImmuneDEX y utilizarlo como parte de sus programas de cría. Esto marca el paso desde la investigación hacia una herramienta aplicada para la industria ovina merina.
El trabajo se apoya en proyectos previos desarrollados en ovejas merinas con respaldo de Australian Wool Innovation, AWI, centrados en la genética de rasgos relacionados con resiliencia y competencia inmune.
La relación entre ciencia, genética y valorización de la producción ovina también aparece en investigaciones sobre lana merina, donde la calidad de la fibra y el origen biológico del material muestran cómo la innovación puede fortalecer cadenas agropecuarias tradicionales.
Genómica aplicada a la ganadería ovina
ImmuneDEX no reemplaza otros criterios de selección, sino que añade una medición complementaria para evaluar resiliencia. La posibilidad de incorporar competencia inmune a los programas de cría puede ayudar a los productores a equilibrar productividad, salud animal y adaptación a condiciones ambientales variables.
La herramienta también refuerza el papel de la tecnología ganadera en la toma de decisiones, especialmente cuando los sistemas productivos requieren datos más precisos para reducir riesgos sanitarios y mejorar el desempeño de los rebaños.
Amy Bell presentará esta investigación en la conferencia LambEx 2026, que se realizará en el Adelaide Convention Centre. La etapa que comienza será clave para observar cómo los productores incorporan la medición de resiliencia dentro de sus esquemas de selección genética.
Fuente(s) referenciales
Phys.org / CSIRO: Genomic tool can help measure resilience in Merino sheep

