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Actualidad y Opinión

Ovejas y paneles solares crean un modelo sostenible en Reino Unido

Publicado el 11/07/2026
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El parque solar Westmill incorporó un rebaño de 40 ovejas para controlar la vegetación de forma natural, favorecer la biodiversidad y mejorar las condiciones de los animales.


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz

Un parque solar situado en el sur de Inglaterra incorporó 40 ovejas a sus terrenos y convirtió el pastoreo en una herramienta para mantener la vegetación, favorecer la recuperación del ecosistema y evitar prácticas más intensivas alrededor de los paneles fotovoltaicos.

La experiencia se desarrolla en Westmill, cerca de Watchfield y en la frontera entre los condados de Oxfordshire y Wiltshire. El proyecto muestra que la generación de electricidad solar y la ganadería ovina pueden compartir una misma superficie cuando el terreno se administra con criterios productivos y ambientales.

Las ovejas controlan la altura de las plantas al pastar entre las estructuras solares. De esta manera, el parque reduce la necesidad de emplear herbicidas o realizar cortes mecánicos frecuentes para mantener despejadas las instalaciones.

El modelo se integra en la llamada agrivoltaica, que busca utilizar un mismo espacio para producir energía renovable y desarrollar actividades agrícolas o ganaderas.

Una antigua práctica aplicada a una infraestructura moderna

La expansión de los parques solares plantea el desafío de gestionar grandes extensiones de terreno situadas debajo y alrededor de los paneles. Si la vegetación crece sin control, puede dificultar el mantenimiento, limitar el acceso técnico y competir con las especies que se pretende conservar.

En numerosos proyectos, esta tarea se realiza mediante maquinaria para cortar el césped o productos químicos destinados a eliminar plantas. Westmill optó por recuperar una práctica tradicional: permitir que un rebaño mantenga la cobertura vegetal mediante el pastoreo.

Las ovejas pueden desplazarse entre las filas de paneles y consumir hierbas en zonas a las que resulta más difícil acceder con maquinaria. Su presencia convierte el control de la vegetación en una actividad ganadera, en lugar de tratarlo únicamente como un costo de mantenimiento industrial.

La experiencia coincide con otros proyectos en los que el pastoreo de ovejas bajo paneles solares se estudia como una oportunidad para reducir labores mecánicas, ampliar el acceso a tierras y generar ingresos para productores rurales.

El pastoreo protege las flores silvestres

El manejo de la vegetación en Westmill no busca dejar el suelo completamente despejado. El objetivo es evitar que las plantas más dominantes ocupen todo el espacio y desplacen a flores silvestres más pequeñas.

Las ovejas consumen parte de la cobertura vegetal y ayudan a mantener diferentes alturas y tipos de plantas. Esta diversidad puede ofrecer alimento y refugio a insectos, aves y otros animales que utilizan los terrenos del parque.

La reducción del corte intensivo y de los herbicidas disminuye además la alteración directa del suelo y de la fauna que vive entre la vegetación.

El parque solar pasa así de ser una superficie dedicada exclusivamente a producir electricidad a funcionar como un paisaje de usos múltiples, en el que conviven energía, ganadería y biodiversidad.

Ovejas autóctonas para mantener el terreno

El rebaño está compuesto por animales de razas autóctonas adaptadas a la región. Las ovejas pastan en el parque y mantienen la vegetación sin interferir con el funcionamiento ordinario de las instalaciones solares.

La selección de ovinos resulta adecuada porque estos animales pueden desplazarse debajo de los paneles y alrededor de sus soportes con mayor facilidad que especies ganaderas de mayor tamaño.

La integración del ganado ovino en instalaciones fotovoltaicas también se desarrolla en otros países europeos. En España, por ejemplo, se han impulsado experiencias para estudiar la convivencia entre energía solar y producción ovina.

Estos sistemas no convierten automáticamente cualquier parque solar en una explotación ganadera. Requieren cercas adecuadas, agua, vigilancia, planificación del pastoreo y seguimiento del estado de los animales y de la vegetación.

Los paneles también protegen al rebaño

La relación aporta beneficios a las ovejas. Los paneles solares funcionan como estructuras de protección frente al viento y la lluvia, y ofrecen zonas cubiertas dentro del terreno.

Esta disponibilidad de refugio puede mejorar las condiciones del rebaño durante episodios meteorológicos adversos. Los animales pueden desplazarse entre zonas abiertas y espacios protegidos de acuerdo con sus necesidades.

En Westmill, las ovejas mejoraron su estado de salud y ganaron más peso mientras participaban en el mantenimiento de la planta solar.

Otras experiencias han encontrado beneficios productivos en la combinación de ovinos y energía fotovoltaica. El pastoreo solar con ovejas merinas también ha sido relacionado con mejoras en la producción de lana y con el control de vegetación en terrenos difíciles.

Un uso doble de la superficie rural

Uno de los principales debates asociados con la energía solar a gran escala es la ocupación de tierras que anteriormente podían destinarse a actividades agropecuarias.

El modelo aplicado en Westmill muestra que una instalación fotovoltaica no necesariamente tiene que excluir todos los usos productivos anteriores. La ganadería ovina puede continuar bajo y entre los paneles si el diseño del parque, la altura de las estructuras y el manejo del rebaño lo permiten.

La superficie cumple entonces dos funciones simultáneas: generar electricidad y proporcionar pasto para los animales.

Esta combinación puede resultar especialmente útil en regiones donde el acceso a la tierra representa una limitación para pequeños productores y donde las empresas solares necesitan controlar regularmente la vegetación.

Menos maquinaria y productos químicos

El pastoreo permite reducir la dependencia de cortadoras de césped y otras máquinas utilizadas para limpiar grandes superficies. Esto puede disminuir el consumo de combustible, el ruido y el tránsito de equipos dentro del parque.

También limita la necesidad de aplicar herbicidas para controlar especies vegetales no deseadas. El uso reducido de estos productos favorece la conservación de flores silvestres y disminuye la exposición de organismos no objetivo.

Sin embargo, la intensidad del pastoreo debe mantenerse bajo control. Una cantidad excesiva de animales puede eliminar demasiada vegetación, compactar el suelo y reducir el valor del terreno para la biodiversidad.

La sostenibilidad del sistema depende de ajustar el número de ovejas, la duración del pastoreo y los periodos de descanso a la capacidad de recuperación de cada superficie.

La biodiversidad como parte del parque solar

Westmill fue desarrollado con un enfoque que busca integrar la producción energética con la recuperación de la naturaleza, en lugar de mantener una cobertura vegetal uniforme semejante a un monocultivo.

El control selectivo de las plantas permite conservar flores y otros componentes del paisaje que pueden atraer polinizadores y sostener pequeñas comunidades de fauna.

La experiencia adquiere relevancia ante el crecimiento previsto de la energía fotovoltaica. Aunque las instalaciones solares ocuparán menos del 0,5 % de las tierras agrícolas del Reino Unido, la forma en que se administren esos espacios determinará su efecto sobre el suelo y la biodiversidad.

Los parques que mantienen vegetación diversa, evitan productos químicos innecesarios y permiten actividades agropecuarias pueden producir una ganancia ambiental diferente de la obtenida en superficies gestionadas de manera intensiva.

Un modelo que requiere planificación

La convivencia entre ovejas y paneles solares no consiste únicamente en introducir animales dentro de una instalación. El manejo debe garantizar que el ganado no dañe cables, equipos eléctricos u otros componentes.

Los responsables también deben asegurar el acceso a agua, revisar la disponibilidad de alimento y controlar la salud del rebaño. Las cercas y los protocolos de entrada del personal técnico deben ser compatibles con la presencia de animales.

La vegetación debe observarse durante todo el año para evitar tanto el crecimiento excesivo como el sobrepastoreo.

Cuando estas condiciones se cumplen, el productor puede acceder a nuevas superficies y el operador solar obtiene un servicio de mantenimiento basado en procesos biológicos.

Energía, ganadería y recuperación del suelo

El caso de Westmill demuestra que los terrenos ocupados por paneles pueden mantener una función agropecuaria y convertirse en espacios favorables para diferentes especies.

Las 40 ovejas controlan la vegetación, reducen la necesidad de maquinaria y ayudan a impedir que unas pocas plantas dominen todo el terreno. Al mismo tiempo, encuentran alimento y protección frente a determinadas condiciones meteorológicas.

El resultado no depende únicamente de instalar paneles ni de incorporar ganado, sino de administrar ambos componentes como un solo sistema.

La experiencia británica ofrece una referencia para proyectos que buscan ampliar la energía solar sin separar completamente la producción eléctrica de la actividad rural y del cuidado de los ecosistemas.

Fuente(s) referenciales

Diario Uno: Llevaron 40 ovejas a pastar cerca de paneles solares y comenzó a cambiar la forma en que se produce la energía