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Biotecnología agrícola

El genoma completo del maní abre una nueva etapa para su mejoramiento

Publicado el 18/06/2026
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Investigadores de Murdoch University lograron ensamblar seis genomas completos de maní e identificaron genes asociados al tamaño de la semilla y al contenido de aceite


Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Karem Díaz S.

El maní es un cultivo básico para millones de personas en distintas regiones del mundo. Sus semillas aportan grasas saludables y proteínas, se consumen como alimento directo y también pueden prensarse para producir aceite. Sin embargo, pese a su importancia alimentaria y económica, su genética ha sido más difícil de estudiar que la de otros cultivos agrícolas relevantes.

Un equipo internacional con participación de investigadores de Murdoch University, en Australia, logró construir el primer ensamblaje completo telómero a telómero de seis genomas de maní. Este tipo de mapa genético permite leer regiones que antes quedaban incompletas o sin ubicar, especialmente en cultivos con genomas complejos y abundantes secuencias repetidas.

El avance ofrece una base más precisa para el mejoramiento asistido por genómica, una línea de trabajo que ya está acelerando la creación de cultivos más productivos y resistentes mediante secuenciación de ADN, marcadores genéticos y herramientas predictivas.

Por qué el genoma del maní era tan difícil de completar

El maní cultivado tiene una historia genética compleja. A diferencia de los humanos, que poseen dos juegos de cromosomas, el maní tiene cuatro juegos derivados de dos especies silvestres ancestrales. Esa condición poliploide ha complicado durante años la lectura precisa de su ADN.

A esa dificultad se suma otro obstáculo: una gran parte del genoma del maní está formada por secuencias largas y repetidas. El estudio indica que aproximadamente 75 % del genoma corresponde a este tipo de regiones, lo que históricamente generó vacíos y zonas no mapeadas en los ensamblajes disponibles.

Contar ahora con genomas completos permite observar con más claridad la arquitectura genética del cultivo. Esta información es esencial para comprender rasgos complejos, seleccionar líneas de mejor desempeño y acelerar decisiones dentro de los programas de mejoramiento.

Seis variedades y 521 muestras analizadas

El trabajo no se limitó a una sola variedad. Los investigadores construyeron genomas completos de seis variedades de maní y analizaron 521 muestras procedentes de distintas regiones del mundo. Esa amplitud permitió estudiar tanto la diversidad genética actual como los cambios ocurridos durante el proceso de domesticación.

El profesor Rajeev Varshney, director del Center for Crop and Food Innovation y coautor del estudio, explicó que el maní cultivado conserva dos conjuntos de cromosomas procedentes de especies ancestrales diferentes que se fusionaron hace miles de años. La investigación mostró que esos dos subgenomas no evolucionaron de forma simétrica, un detalle clave para entender por qué la genética del cultivo se comporta como lo hace.

Este tipo de conocimiento se relaciona con otros avances recientes en genómica de plantas, donde los ensamblajes completos permiten estudiar estructuras difíciles del ADN y mejorar la precisión del análisis evolutivo y funcional.

Genes vinculados al aceite y al tamaño de la semilla

Uno de los resultados más relevantes fue la identificación de dos genes importantes para el mejoramiento del maní. El primero está asociado con diferencias en el contenido de aceite de la semilla: las variedades con distintas versiones del gen presentaron contenidos de 48 % frente a 54 %.

El segundo gen se relaciona con el tamaño de la semilla. Las plantas que portaban una versión del gen promediaron cerca de 846 gramos por cada mil semillas, mientras que aquellas con la versión alternativa alcanzaron alrededor de 491 gramos por cada mil semillas.

Estos datos ofrecen objetivos concretos para los mejoradores. En lugar de depender únicamente de observaciones de campo durante múltiples generaciones, los programas de selección pueden usar marcadores genéticos para orientar el desarrollo de variedades con semillas más grandes, mayor contenido de aceite y mejor calidad productiva.

Mejoramiento asistido por genómica para la seguridad alimentaria

El avance tiene importancia particular para regiones donde el maní es fuente de alimento, aceite y proteína vegetal. En países de América del Sur, África y Asia, mejorar el rendimiento y la calidad del cultivo puede contribuir a sistemas alimentarios más estables y a una producción local con mayor valor nutricional.

La disponibilidad de genomas completos también puede facilitar la búsqueda de rasgos vinculados con adaptación climática, resistencia a enfermedades y eficiencia productiva. En ese sentido, el estudio se alinea con una tendencia más amplia: utilizar datos genéticos de alta resolución para diseñar cultivos capaces de responder mejor a las condiciones cambiantes del campo.

La estrategia recuerda el potencial de los enfoques de mejoramiento impulsado por IA, donde la combinación de genómica, fenómica y análisis de datos busca acelerar la mejora de cultivos con valor estratégico para la seguridad alimentaria.

Una referencia genética para el futuro del maní

El ensamblaje telómero a telómero de seis genomas de maní representa una referencia sólida para futuras investigaciones. Al cerrar regiones antes desconocidas, los científicos pueden estudiar con más precisión cómo se organizan los genes, cómo evolucionaron los subgenomas y qué variantes influyen en rasgos agrícolas de interés.

Para el sector productivo, el impacto no será inmediato en forma de una nueva variedad comercial, pero sí crea una plataforma científica más robusta. Los mejoradores podrán trabajar con información genética más completa, seleccionar con mayor precisión y reducir parte de la incertidumbre asociada al desarrollo de cultivares superiores.

En un cultivo con alto valor alimentario y económico, disponer de esta información cambia el punto de partida. El maní deja de ser una especie genéticamente difícil de leer y pasa a contar con un mapa detallado que puede ayudar a producir semillas más grandes, con mejor contenido de aceite y mayor potencial para sistemas agrícolas más resilientes.

Fuente(s) referenciales

Phys.org. New study maps the peanut genome in its entirety.