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Actualidad y Opinión

Kansas proyecta dos parques solares para abastecer centros de datos de IA

Publicado el 16/07/2026
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Los proyectos Galena y Branch Line sumarían 390 megavatios y transformarían casi 3.000 acres de tierras agrícolas cerca de Wichita en instalaciones solares con almacenamiento energético


Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.

El crecimiento de los centros de datos vinculados con la inteligencia artificial está impulsando nuevos proyectos energéticos de gran escala en Estados Unidos. En Kansas, dos desarrollos solares propuestos cerca de la ciudad de Wichita podrían generar conjuntamente 390 megavatios y ocupar casi 3.000 acres de tierras utilizadas actualmente para la producción agrícola.

Las iniciativas buscan responder al fuerte aumento previsto de la demanda eléctrica asociado con la instalación de centros de datos de gran capacidad. Estas infraestructuras procesan y almacenan enormes volúmenes de información, pero también requieren un suministro eléctrico constante para operar servidores, redes, sistemas de respaldo y equipos de refrigeración.

Los dos proyectos se denominan Galena Solar Project y Branch Line Solar Project. Ambos se desarrollarían en el condado de Sedgwick, al suroeste de Wichita, y combinarían paneles fotovoltaicos con instalaciones de almacenamiento mediante baterías conectadas a la red de transmisión de la empresa eléctrica Evergy.

Dos proyectos solares con 390 megavatios de capacidad

El Galena Solar Project sería el mayor de los dos desarrollos. La propuesta contempla una capacidad de generación de 260 megavatios sobre aproximadamente 1.490 acres de terreno agrícola.

El proyecto recibió una aprobación preliminar de la Comisión de Planificación del Área Metropolitana de Wichita y Sedgwick. La instalación se ubicaría en una zona comprendida al oeste de Ridge Road y entre las calles 47 y 71.

El Branch Line Solar Project tendría una capacidad de 130 megavatios y ocuparía aproximadamente 1.359,6 acres. Su emplazamiento se proyecta entre Maize Road y la calle 151, al sur de la calle 71 y hasta la calle 87.

La suma de ambas instalaciones alcanzaría los 390 megavatios. Los terrenos serían transformados en áreas de generación fotovoltaica y almacenamiento energético, con conexión directa a la infraestructura eléctrica regional.

El desarrollo se inscribe en un proceso más amplio de expansión de las energías renovables en Estados Unidos, donde la energía solar está adquiriendo un peso creciente en la planificación de nuevas capacidades de generación.

La inteligencia artificial eleva la demanda eléctrica

La construcción de centros de datos se está acelerando en distintas regiones de Estados Unidos como consecuencia del crecimiento de la inteligencia artificial, los servicios en la nube y las plataformas digitales.

Los modelos de inteligencia artificial requieren grandes cantidades de capacidad informática tanto durante su entrenamiento como durante su utilización cotidiana. Cada consulta, procesamiento de imagen o generación de contenido implica operaciones ejecutadas por servidores especializados.

Estas instalaciones necesitan electricidad las 24 horas para mantener activos los equipos informáticos. También requieren energía adicional para los sistemas de refrigeración, ya que los procesadores generan grandes cantidades de calor durante su funcionamiento.

El crecimiento de esta infraestructura está obligando a empresas, operadores eléctricos y autoridades locales a planificar nuevas fuentes de generación. La energía solar aparece como una alternativa para incorporar capacidad adicional, aunque su carácter variable obliga a combinarla con redes eléctricas, almacenamiento y otras fuentes capaces de garantizar continuidad.

Tierras agrícolas convertidas en instalaciones energéticas

Uno de los principales debates relacionados con los proyectos es la transformación de casi 3.000 acres de tierras agrícolas en parques solares.

Las superficies dejarían de destinarse principalmente a la producción de cultivos para convertirse en instalaciones de generación eléctrica. Los paneles ocuparían amplias extensiones y estarían acompañados por caminos internos, inversores, cableado, subestaciones y sistemas de baterías.

Mission Clean Energy, empresa responsable del proyecto Galena, reconoció que el cambio más importante para la economía local sería la conversión de aproximadamente 1.500 acres agrícolas en terrenos destinados a la generación eléctrica.

La compañía estimó que las tierras utilizadas por Galena podrían producir alrededor de 456.000 dólares anuales mediante la venta de cultivos. En contraste, la comercialización de electricidad bajo un acuerdo de compra de energía podría generar aproximadamente 82 millones de dólares por año.

La diferencia refleja el elevado valor económico que puede adquirir una superficie cuando pasa de la producción agrícola a la generación energética. Sin embargo, la comparación no resuelve las preocupaciones sobre la pérdida de suelo productivo, el impacto paisajístico y la concentración de grandes infraestructuras en zonas rurales.

El debate sobre el uso dual de la tierra

La ocupación de tierras agrícolas por instalaciones fotovoltaicas ha impulsado el desarrollo de modelos que permiten mantener alguna actividad productiva debajo o entre los paneles.

La agrivoltaica busca combinar la producción de electricidad con cultivos, pastoreo o recuperación de vegetación. Su viabilidad depende de la altura de los paneles, la distancia entre las filas, las características del suelo y el tipo de actividad agropecuaria.

En otros proyectos, el pastoreo de ovejas entre paneles solares se utiliza para controlar la vegetación, reducir el uso de maquinaria y conservar una función ganadera dentro de las instalaciones energéticas.

Las propuestas de Kansas, sin embargo, están planteadas principalmente como parques solares de gran escala con almacenamiento. La información disponible no establece que los terrenos vayan a mantener cultivos comerciales una vez construidas las instalaciones.

La posibilidad de integrar actividades agropecuarias dependería del diseño definitivo, de las normas locales y de las decisiones adoptadas por los desarrolladores y propietarios de los terrenos.

Conexión con la red de Evergy

Los dos parques se ubicarían cerca de la subestación Murray Gill, perteneciente a Evergy. Esta proximidad facilitaría la incorporación de la electricidad generada a la red regional.

La ubicación de una planta solar no depende únicamente de la radiación disponible o del precio de la tierra. La cercanía a líneas de transmisión y subestaciones resulta fundamental porque reduce la necesidad de construir infraestructura adicional y facilita la evacuación de la energía.

Los paneles solares producirían electricidad durante las horas de radiación, mientras que las instalaciones de baterías permitirían almacenar una parte de esa energía y entregarla posteriormente a la red.

El almacenamiento puede disminuir las diferencias entre los momentos de máxima generación solar y las horas en las que los centros de datos mantienen una demanda elevada, pero ya no existe suficiente luz para producir electricidad.

La combinación de paneles, baterías y conexión a la red forma parte de una tendencia en la que la infraestructura solar fotovoltaica incorpora subestaciones, transformadores, sistemas de control y equipos de almacenamiento para operar a escala comercial.

Galena sería desarrollado por Mission Clean Energy

El Galena Solar Project está promovido por Mission Clean Energy, una empresa respaldada por dos inversores principales.

Uno de ellos es Wafra, propiedad de la Institución Pública de Seguridad Social de Kuwait. El segundo es Ørsted, compañía energética cuya participación mayoritaria pertenece al Estado danés.

La propuesta prevé que el parque de 260 megavatios sea construido sobre casi 1.500 acres. De concretarse, su capacidad superaría a la del mayor parque solar actualmente operativo en Kansas, ubicado cerca de Medicine Lodge.

El proyecto todavía requiere completar el proceso de permisos y obtener la aprobación definitiva de las autoridades del condado de Sedgwick.

Branch Line tendría inversión vinculada con Japón

El Branch Line Solar Project es desarrollado por TED Renewables, una subsidiaria de propiedad total de Tyr Energy.

Tyr Energy constituye la división norteamericana de energía limpia del conglomerado japonés Itochu Corporation. El proyecto prevé una inversión estimada de 150 millones de dólares y una capacidad de generación de 130 megavatios.

La instalación ocuparía más de 1.350 acres y se conectaría igualmente a la red de Evergy. Su propuesta incluye generación fotovoltaica y almacenamiento mediante baterías.

Los dos proyectos reforzarían así la presencia de capital internacional en la infraestructura energética de Kansas, con inversiones respaldadas por grupos vinculados con Kuwait, Dinamarca y Japón.

Beneficios fiscales para los desarrolladores

Una vez terminados, ambos parques podrían acogerse a la exención del impuesto estatal sobre propiedades generadoras de energía renovable durante diez años.

Este incentivo busca favorecer el desarrollo de nuevas plantas solares, eólicas y otras instalaciones de generación limpia en Kansas.

Las áreas destinadas exclusivamente al almacenamiento mediante baterías tendrían un tratamiento diferente. Al pasar de una clasificación agrícola a una comercial y no estar cubiertas por la misma exención, podrían aumentar de forma considerable la recaudación local por impuestos sobre la propiedad.

Los promotores sostienen que los desarrollos aportarían inversión, ingresos fiscales y actividad económica. Los opositores advierten sobre la ocupación de grandes extensiones rurales, el impacto sobre los vecinos y la necesidad de actualizar las regulaciones.

Las autoridades revisan las normas para parques solares

El avance de los proyectos ocurre en medio de una revisión de las normas aplicables a la energía solar en el condado de Sedgwick.

Los comisionados aprobaron por unanimidad una moratoria de seis meses para la presentación de nuevas solicitudes de parques solares mientras los técnicos revisan la regulación vigente.

La medida no afectaría a Galena ni a Branch Line porque ambas solicitudes fueron presentadas antes de la suspensión temporal.

Las autoridades habían aprobado las normas actuales después de una moratoria anterior que se extendió entre septiembre de 2023 y septiembre de 2024. La aparición de nuevos proyectos y las preocupaciones expresadas por residentes llevaron a plantear otra revisión.

La aprobación preliminar de los organismos de planificación tampoco garantiza la construcción. Los permisos de uso condicional deben recibir posteriormente el respaldo definitivo de la Comisión del Condado de Sedgwick.

Agua y refrigeración en los centros de datos

El consumo eléctrico no es el único desafío asociado con el crecimiento de los centros de datos. Estas instalaciones también pueden utilizar grandes volúmenes de agua para mantener temperaturas adecuadas dentro de los edificios.

Los sistemas de refrigeración dependen del diseño de cada centro. Algunas instalaciones utilizan torres de enfriamiento y evaporación de agua, mientras que otras recurren a sistemas de aire, circuitos cerrados o tecnologías de refrigeración líquida.

La expansión de centros de datos en regiones agrícolas puede generar competencia por infraestructura eléctrica, disponibilidad hídrica y suelo. Esta situación adquiere especial importancia en territorios expuestos a sequías o con recursos limitados.

El uso de energía solar puede reducir la dependencia de centrales fósiles durante las horas de mayor radiación, pero no elimina la necesidad de evaluar el consumo total de agua y electricidad de la infraestructura digital.

Una nueva presión sobre los territorios rurales

La demanda energética de la inteligencia artificial está trasladando parte de la transformación tecnológica hacia zonas rurales donde existe disponibilidad de tierra y acceso a redes eléctricas.

Los parques Galena y Branch Line muestran cómo una actividad digital aparentemente alejada de la agricultura puede modificar directamente el uso del suelo, el valor de las propiedades y la infraestructura de una región productiva.

La generación renovable puede aportar electricidad con menores emisiones que las fuentes fósiles, pero su despliegue a gran escala también requiere decisiones sobre la superficie ocupada, la protección del suelo y las alternativas de uso dual.

La evaluación definitiva de los dos proyectos deberá determinar si los beneficios energéticos y económicos justifican la conversión de casi 3.000 acres agrícolas, así como las condiciones que deberán cumplir las empresas durante la construcción, la operación y el futuro desmantelamiento de las instalaciones.

Fuente(s) referenciales

Clarín