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Salud y Biociencia

Judías jack neerlandesas impulsan una nueva diálisis doméstica

Publicado el 21/06/2026
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Wageningen University & Research demuestra en Países Bajos que este cultivo tropical puede producir ureasa activa para filtros médicos portátiles


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz

Un cultivo tropical poco conocido puede convertirse en una pieza estratégica para la diálisis doméstica en Países Bajos. Investigadores de Wageningen University & Research demostraron que la judía jack, una leguminosa rica en ureasa activa, puede cultivarse con éxito en invernaderos neerlandeses y aportar una enzima clave para filtros utilizados en dispositivos compactos de hemodiálisis.

El desarrollo conecta agricultura, bioprocesos y salud aplicada. Alrededor de 7.000 pacientes renales en Países Bajos dependen de hemodiálisis, un tratamiento que normalmente obliga a acudir a una clínica cada tres días. Para una parte de esos pacientes, los dispositivos domésticos podrían ofrecer más autonomía, pero su viabilidad técnica depende de filtros capaces de limpiar y reutilizar el líquido de diálisis.

Una enzima vegetal para reducir el volumen de líquido

El dispositivo Neokidney, desarrollado por la empresa Nextkidney, pesa unos 10 kilos y está diseñado para ser transportable. Su principal diferencia frente a la diálisis convencional es que necesita solo entre 4 y 5 litros de líquido, en lugar de unos 150 litros. Esto es posible porque incorpora un filtro que limpia el fluido para reutilizarlo.

La parte esencial del filtro es la ureasa, una enzima que descompone la urea, uno de los residuos que deben eliminarse en pacientes renales. Frente a otros cultivos, la judía jack contiene niveles relativamente altos de ureasa activa. Ese rasgo convierte a la planta en una fuente especialmente útil para esta aplicación, dentro de un campo donde la biotecnología vegetal empieza a cruzar fronteras entre agricultura, industria y medicina.

De la dependencia china al cultivo local

Hasta ahora, el tipo adecuado de judía jack se cultivaba principalmente en China, en pequeña escala y muchas veces como mejorador de suelos. Nextkidney importa alrededor de 20 toneladas anuales desde una cooperativa agrícola china para la producción de filtros. Sin embargo, la dependencia externa, las tensiones geopolíticas, la incertidumbre de suministro y el impacto ambiental del transporte llevaron a buscar una alternativa local.

En 2022, Harmen de Jongh, de Nextkidney, contactó a Dolf Straathof y Jeroen Zonneveld, de Unifarm, la instalación de investigación vegetal de WUR. El desafío era complejo: se sabía poco sobre cómo cultivar la judía jack en condiciones neerlandesas. La primera pregunta fue si la planta, originaria de regiones tropicales, podía desarrollarse bajo días largos de 16 horas de luz.

La planta creció, pero faltaba la ureasa activa

Los primeros ensayos en invernadero mostraron que la planta podía crecer tanto en condiciones de día corto como de día largo. Incluso produjo vainas bajo ambos esquemas de iluminación, lo que evitaba la necesidad de costosas instalaciones para oscurecer los invernaderos. El cultivo, además, creció con gran vigor, con plantas que alcanzaron rápidamente gran altura.

El problema apareció después de cosechar y analizar los granos. Las judías contenían ureasa, pero no en su forma activa, por lo que no servían para el filtro. La explicación probable estaba en el suelo. Nextkidney y WUR analizaron muestras procedentes de agricultores del sur de China y encontraron una composición mineral particular, con altos niveles naturales de metales como hierro y níquel.

El níquel activó el punto clave del cultivo

El níquel resultó ser determinante para activar la enzima. En Wageningen, los investigadores probaron distintas concentraciones de hierro y níquel soluble en el sustrato. Las plantas con hierro apenas crecieron, mientras que las tratadas con níquel sí lo hicieron. Con la dosis seleccionada, el nivel de ureasa activa en las judías fue casi el doble del observado en las judías procedentes de China.

Este hallazgo muestra cómo el manejo mineral del sustrato puede modificar el valor funcional de un cultivo. En la agricultura tecnológica, esta lógica se relaciona con el estudio de raíces, nutrición vegetal y resiliencia de cultivos, donde las condiciones de crecimiento no solo afectan el rendimiento, sino también la calidad bioquímica de la planta.

Siete productores ya cultivan judía jack en invernadero

Tras demostrar que la judía jack puede cultivarse con éxito en Países Bajos, el siguiente paso fue llevar el ensayo a productores. Desde 2024, siete horticultores de las regiones de West Brabant y Westland cultivan judía jack en parte de sus invernaderos dentro de un consorcio.

Cada productor utiliza métodos diferentes: distintos sustratos, sistemas de riego, estrategias de fertilización y densidades de plantación. Esta diversidad permite comparar qué manejo ofrece mejores resultados. Por ahora, la superficie total sigue siendo reducida y no llega a una hectárea completa. Según WUR, una hectárea permitiría abastecer filtros para unos 200 pacientes durante un año.

Escalar requeriría entre 40 y 50 hectáreas

Para suministrar filtros suficientes a todos los pacientes renales de Países Bajos, se necesitarían eventualmente entre 40 y 50 hectáreas de producción en invernadero. Para el sector hortícola, esa superficie es considerable. Por eso, el avance no depende solo de la biología de la planta, sino también de la rentabilidad, la logística, la seguridad del manejo mineral y la coordinación entre investigación, empresas médicas y productores.

La investigación también explora otras opciones. WUR continúa evaluando cultivos como la soja, que también contiene ureasa, aunque en concentraciones más bajas y con menor actividad. Además, se estudia la posibilidad de cultivo al aire libre, una vía que podría resultar interesante para países del sur de Europa si las condiciones agronómicas y de seguridad lo permiten.

Seguridad ambiental y manejo responsable del níquel

El uso de níquel exige controles estrictos. Straathof advierte que debe aplicarse de forma responsable y que los suelos donde se utilice este mineral requieren un manejo cuidadoso. El reto es aún mayor en campo abierto, donde el riesgo ambiental puede ser más difícil de controlar que en invernadero.

Los investigadores también prueban si el níquel puede aplicarse por vía foliar y cuál sería la concentración óptima. El objetivo no es solo producir judías con ureasa activa, sino diseñar un sistema robusto, ambientalmente responsable y compatible con los requisitos de seguridad. Esta línea encaja con otros avances de mejoramiento y biotecnología de leguminosas, donde el valor del cultivo depende cada vez más de rasgos funcionales específicos.

Un cultivo agrícola con impacto médico directo

La expectativa de Nextkidney es lanzar al mercado el primer dispositivo de diálisis doméstica con judías jack cultivadas en Países Bajos el próximo año. Para los pacientes, el impacto potencial es concreto: mayor movilidad, menos dependencia de visitas frecuentes a clínicas y una vida cotidiana menos condicionada por el tratamiento.

Para los productores, el proyecto abre una vía de diversificación basada en un cultivo de alto valor funcional. No se trata de producir una leguminosa para alimentación humana o animal, sino de cultivar una materia prima vegetal destinada a un componente médico. Esa convergencia entre agricultura de precisión, biotecnología vegetal y tecnología sanitaria muestra cómo el invernadero puede convertirse también en una infraestructura de biofabricación.

Fuente(s) referenciales

Wageningen University & Research. “The home dialysis machines of kidney patients will contain Dutch jack beans”. Publicado el 9 de junio de 2026.