El sistema instalado por Sun-Ways entre los rieles de una vía activa produjo más de 16.000 kWh y despertó interés internacional
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
La búsqueda de nuevas superficies para captar energía renovable llevó a Suiza a probar una solución poco habitual: colocar paneles solares desmontables entre los rieles de una línea ferroviaria activa. La iniciativa fue desarrollada por la startup suiza Sun-Ways en Buttes, en el cantón de Neuchâtel, y se presenta como una alternativa para aprovechar infraestructura ya existente sin ocupar suelos agrícolas, urbanos o naturales adicionales.
El proyecto consiste en una instalación fotovoltaica ubicada sobre un tramo ferroviario de 100 metros. Los módulos se colocan entre los rieles, sobre las traviesas, y están diseñados para retirarse cuando sea necesario realizar trabajos de mantenimiento en la vía. La experiencia refuerza el interés por nuevas aplicaciones de la energía solar en espacios productivos e infraestructuras que hasta ahora no eran considerados superficies de generación.
Una prueba sobre una vía ferroviaria activa
La planta fue instalada en abril de 2025 y comenzó a generar electricidad hacia la red local. Durante el primer año de funcionamiento, más de 11.000 trenes circularon sobre los paneles sin que se reportaran interferencias relevantes con la operación ferroviaria, la infraestructura o las tareas de mantenimiento.
La instalación cuenta con 48 paneles solares de 380 vatios cada uno, con una potencia total aproximada de 18 kWp. Aunque el tramo es experimental, la prueba permitió evaluar seguridad, estabilidad, producción eléctrica, suciedad acumulada, facilidad de desmontaje y compatibilidad con el tránsito ferroviario diario.
Más de 16.000 kWh generados
Desde mayo de 2025, la planta produjo más de 16.000 kilovatios hora de electricidad, pese a una interrupción cercana a un mes por nieve y trabajos técnicos programados. Esa generación equivale aproximadamente al consumo anual de tres a cuatro hogares, una cifra modesta en escala nacional, pero significativa para validar el concepto tecnológico.
La propuesta se suma al debate sobre cómo ampliar la capacidad de las energías renovables sin aumentar la presión sobre el suelo. En países con redes ferroviarias extensas, los corredores de transporte podrían convertirse en superficies complementarias para producir electricidad limpia.
Paneles desmontables para facilitar el mantenimiento
Uno de los elementos centrales del sistema es que los módulos pueden retirarse con herramientas específicas. Sun-Ways plantea que un conjunto de tres paneles, de unos seis metros de longitud, puede desconectarse de la vía y de la red eléctrica en aproximadamente diez minutos.
Este punto es clave porque las líneas ferroviarias requieren inspecciones, sustitución de traviesas, trabajos de soldadura y operaciones de mantenimiento frecuentes. La tecnología no busca reemplazar la función principal de la vía, sino añadir una capa energética compatible con su operación.
Interés fuera de Suiza
El resultado positivo de la prueba ha despertado interés en otros países. Francia, Italia y Corea del Sur aparecen entre los mercados que observan o estudian sistemas similares. El atractivo está en utilizar espacios lineales ya construidos, especialmente en redes ferroviarias con buena exposición solar y baja interferencia de túneles, sombras o zonas técnicas complejas.
Sun-Ways estima que, si una parte adecuada de la red ferroviaria suiza pudiera equiparse con este tipo de tecnología, el potencial alcanzaría hasta 1.000 millones de kWh al año. Esa cifra equivaldría al consumo de unas 300.000 viviendas y cerca del 2% de la electricidad utilizada en Suiza.
Una solución para infraestructura energética distribuida
La experiencia suiza no elimina los desafíos técnicos. La inclinación de los paneles, la suciedad, la nieve, la seguridad ferroviaria, el mantenimiento y la conexión a la red siguen siendo factores críticos. Sin embargo, el ensayo muestra que la generación renovable puede integrarse en infraestructuras ya existentes si el diseño técnico responde a las exigencias operativas.
Para sectores rurales, logísticos y agroindustriales, el caso también abre una discusión más amplia: no toda innovación energética debe ubicarse sobre grandes campos solares. Canales, caminos, techos, estacionamientos, invernaderos, sistemas de riego y corredores ferroviarios pueden convertirse en plataformas de producción distribuida cuando existe planificación técnica y conexión adecuada.
Innovación energética con valor territorial
El interés de esta prueba para Mundo Agropecuario BET está en su vínculo con la generación de energía descentralizada. Aunque el proyecto se desarrolla sobre infraestructura ferroviaria, el principio tecnológico puede inspirar soluciones para territorios rurales que buscan producir electricidad limpia sin competir directamente con el uso agrícola del suelo.
La planta solar ferroviaria de Buttes no representa todavía una solución masiva, pero sí una señal de hacia dónde avanza la innovación energética: aprovechar superficies infrautilizadas, reducir conflictos por uso de tierra y combinar infraestructura existente con nuevas fuentes limpias de electricidad.
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