Investigadores británicos redujeron hasta un 93 % la asparagina libre del grano sin afectar el rendimiento del cultivo.
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.
Un trigo mejorado mediante edición genética por investigadores de Rothamsted Research, en Reino Unido, podría contribuir a producir pan, galletas y otros alimentos horneados con menores niveles de acrilamida, un compuesto potencialmente dañino que se forma cuando determinados productos ricos en almidón son sometidos a temperaturas elevadas.
El desarrollo utiliza la herramienta CRISPR para modificar el gen TaASN2, responsable de codificar la enzima asparagina sintetasa 2. Esta enzima interviene en la acumulación de asparagina libre dentro de los granos de trigo, uno de los principales precursores de la acrilamida durante el horneado, la fritura, el asado o el tostado.
La asparagina es un aminoácido presente naturalmente en el cereal y no representa por sí misma un riesgo para la salud. Sin embargo, al reaccionar con azúcares durante la cocción a altas temperaturas puede favorecer la formación de acrilamida, especialmente en productos como panes tostados, galletas y cereales procesados.
La edición del gen TaASN2 reduce la asparagina del grano
Los investigadores redujeron la actividad del gen TaASN2 para limitar la cantidad de asparagina disponible en el trigo. Durante dos años de ensayos de campo, la línea que avanza actualmente por el proceso regulatorio registró una disminución del 59 % en la concentración de asparagina libre, sin efectos negativos observables sobre el rendimiento del grano.
Otras líneas obtenidas durante el programa experimental alcanzaron reducciones de entre el 59 % y el 93 %, también sin comprometer la productividad agrícola. Estos resultados muestran cómo la edición genética aplicada a cultivos básicos puede utilizarse no solo para modificar características agronómicas, sino también para intervenir en la composición de los alimentos.
Las pruebas posteriores con harina procedente del trigo editado mostraron una reducción significativa de la acrilamida en productos horneados. En algunas muestras de pan tostado, las concentraciones fueron tan bajas que no pudieron ser detectadas durante los análisis.
Ventajas frente al mejoramiento convencional
El equipo comparó el trigo editado con líneas obtenidas mediante métodos convencionales de mejoramiento. Aunque estas últimas también permitían disminuir parcialmente la asparagina, la reducción estaba acompañada por una pérdida cercana al 25 % en el rendimiento agrícola.
La intervención precisa del gen TaASN2 permitió conseguir reducciones superiores sin afectar la producción. El resultado refuerza el potencial de las herramientas genómicas para modificar rasgos específicos evitando algunas consecuencias no deseadas que pueden presentarse cuando se seleccionan características mediante cruzamientos convencionales.
La mejora de la composición del trigo se suma a otras líneas de investigación que utilizan la genómica para fortalecer la calidad, la resistencia y la productividad del cereal. Entre ellas se encuentran los estudios sobre la respuesta genética del trigo frente a enfermedades y los programas destinados a conservar su valor nutricional frente a las presiones ambientales.
El trigo avanza dentro del sistema regulatorio británico
Las autoridades británicas determinaron que el trigo cumple los requisitos para ser considerado un organismo obtenido mediante mejoramiento de precisión bajo la Ley de Tecnología Genética —Mejoramiento de Precisión— de 2023 y las regulaciones que comenzaron a aplicarse en 2025.
Este reconocimiento no representa todavía una autorización definitiva para comercializar el cultivo ni para incorporarlo a alimentos destinados al consumo humano o animal. El siguiente paso será su evaluación por parte de la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido, conocida por sus siglas en inglés como FSA.
La experiencia británica forma parte de una etapa más amplia de adaptación normativa para los cultivos editados. El avance está relacionado con el debate sobre las nuevas técnicas genómicas y la mejora vegetal en Europa, donde gobiernos, centros científicos y cadenas productivas están definiendo procedimientos específicos para evaluar estos desarrollos.
Si supera las siguientes evaluaciones, el trigo podrá sembrarse en un número limitado de predios seleccionados y procesarse en instalaciones reales de fabricación de alimentos. Esto permitirá estudiar su comportamiento en condiciones productivas y evaluar su utilidad para agricultores, molineros, panificadoras y otras empresas vinculadas con la cadena del cereal.
El proyecto PROBITY lleva cultivos editados al campo
El trigo bajo en asparagina es evaluado dentro de PROBITY, una plataforma de tres años orientada a acompañar organismos mejorados mediante precisión desde la investigación hasta las pruebas en predios comerciales y los procedimientos regulatorios.
La iniciativa está financiada con 2,2 millones de libras esterlinas por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido. El programa reúne a participantes del sector agrícola y trabaja con tres cereales desarrollados para expresar características mejoradas.
Este trigo es el segundo cereal del proyecto que recibe un aviso de comercialización dentro del nuevo marco británico. El primero fue una cebada desarrollada también por Rothamsted Research y editada para aumentar su contenido de lípidos.
Reducir la acrilamida desde la materia prima
La Unión Europea establece niveles de referencia de acrilamida para diferentes alimentos procesados, mientras la industria sigue estrategias destinadas a disminuir su formación. La reducción de la asparagina desde el propio grano ofrecería una vía complementaria a los cambios aplicados durante la molienda, la formulación de productos y la cocción.
Este enfoque podría ayudar a disminuir la acrilamida sin modificar sustancialmente la calidad de los alimentos, los procesos industriales o las formas habituales de preparación. Su aplicación comercial dependerá de las evaluaciones regulatorias pendientes y de los resultados obtenidos durante las pruebas en campos e instalaciones de procesamiento.
El reconocimiento regulatorio alcanzado en Reino Unido constituye un paso previo para trasladar el trigo desde los ensayos científicos hacia la cadena alimentaria. El cultivo todavía no está disponible comercialmente y deberá completar las revisiones exigidas antes de utilizarse en productos destinados a personas o animales.
Fuente(s) referenciales

