Un gen clave permite crear una versión compacta de la uchuva para cultivo a gran escala

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La domesticación acelerada convierte a este “superalimento” en un candidato ideal para la agricultura comercial


Redacción Mundo Agropecuario

La uchuva, también conocida como goldenberry o physalis, es un fruto cada vez más popular en mercados internacionales por su sabor —una combinación entre piña y mango— y por su alto valor nutricional. Catalogada como superalimento, destaca por su aporte de antioxidantes, vitaminas y compuestos bioactivos. Sin embargo, a pesar de su creciente demanda, la planta presenta un obstáculo agronómico importante: crece de forma desordenada, con tallos largos y ramificados que dificultan el manejo mecanizado y vuelven poco viable su cultivo a gran escala.

Un estudio divulgado por Phys.org presenta una solución innovadora a este desafío. Investigadores identificaron un gen responsable del porte alto y del crecimiento disperso de la planta. Al modificar su actividad, lograron desarrollar una versión compacta de la uchuva, mucho más adecuada para sistemas agrícolas intensivos. Este avance marca un hito en la domesticación moderna de cultivos emergentes.

La uchuva: un fruto con potencial, pero difícil de manejar en el campo

Aunque la uchuva se cultiva desde hace años en pequeñas explotaciones de América del Sur, su biología no ha sido tan estudiada ni mejorada como la de otros frutales. En su forma tradicional, la planta crece de manera silvestre: alcanza alturas excesivas, desarrolla ramas descontroladas y requiere mano de obra intensiva para poda, tutorado y recolección.

Estas características limitan su expansión comercial, especialmente en países con agricultura altamente mecanizada. La falta de uniformidad estructural también afecta el rendimiento, pues la planta destina gran parte de su energía al crecimiento vegetativo en lugar de concentrarse en la producción de frutos.

La posibilidad de crear variedades compactas representa una transformación radical para convertir a la uchuva en un cultivo competitivo y rentable.

El descubrimiento genético que permite una planta más baja y ordenada

El equipo científico detrás del estudio identificó un gen que regula el patrón de crecimiento vertical de la uchuva. Cuando este gen se expresa plenamente, la planta mantiene su porte alto y su hábito ramificado. Pero al modular su actividad, los investigadores consiguieron reducir la altura, acortar entrenudos y obtener una arquitectura mucho más manejable.

Este tipo de avance es un ejemplo claro de domesticación moderna, en la cual herramientas genéticas permiten acelerar procesos que, de otra forma, exigirían décadas de mejoramiento tradicional. La planta resultante no solo es más compacta, sino que presenta un crecimiento más uniforme y predecible, cualidades que la agricultura comercial requiere para mecanizar labores y estandarizar rendimientos.

Hacia un cultivo más productivo y eficiente

Contar con una uchuva compacta facilita múltiples aspectos del manejo agronómico:

Reduce la necesidad de tutorado, poda y soporte estructural.
Permite aumentar la densidad de plantas por hectárea.
Favorece una cosecha más rápida y segura.
Optimiza la distribución de luz, lo que mejora la calidad del fruto.
Reduce costos de mano de obra en sistemas de producción intensiva.

Los investigadores subrayan que la arquitectura compacta no compromete la calidad del fruto; por el contrario, al equilibrar el uso energético entre crecimiento y fructificación, la planta puede destinar más recursos al desarrollo de bayas con mejor perfil nutricional.

Una domesticación acelerada que abre oportunidades globales

La uchuva forma parte de un creciente grupo de cultivos “huérfanos” o subutilizados —plantas con alto potencial nutricional y comercial, pero aún con escaso mejoramiento genético. La identificación de genes que controlan características clave, como la altura y la estructura del tallo, permite integrarla a modelos productivos similares a los del tomate o el pimiento.

Este avance también favorece el desarrollo de programas de mejoramiento que combinen genética, agronomía y tecnologías de edición génica, acelerando la adaptación del cultivo a diferentes zonas agroecológicas. La versión compacta podría facilitar su expansión en regiones donde antes era difícil cultivarla debido a limitaciones de espacio, windbreaks insuficientes o baja tolerancia a mecanización.

Un nuevo horizonte para un superalimento con demanda creciente

La popularidad de la uchuva seguirá en aumento conforme los consumidores busquen opciones nutritivas, versátiles y con sabor exótico. La domesticación genética de su porte convierte este fruto en un candidato ideal para la producción a gran escala, un paso decisivo para estabilizar su oferta, reducir costos y abrir nuevos mercados.

Si el desarrollo se integra a programas comerciales, la uchuva compacta podría convertirse en un cultivo estratégico tanto para pequeños productores como para grandes empresas hortícolas, ampliando las oportunidades económicas alrededor de este superalimento.


Referencias

Phys.org. “Gene discovery makes compact goldenberry suitable for large-scale farming”. https://phys.org/news/2025-12-gene-compact-goldenberry-suitable-large.html

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.