El biogás de estiércol gana terreno en la India rural ante la presión sobre el gas de cocina

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El uso de digestores domésticos en Uttar Pradesh permite a familias rurales producir energía y fertilizante, en medio de retrasos en el suministro de gas licuado


Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz

En la aldea de Nekpur, en el estado de Uttar Pradesh, a unos 90 kilómetros de Nueva Delhi, Gauri Devi cocina cada día sin depender del gas licuado de petróleo que escasea en otras partes de la India. Mientras muchas familias enfrentan largas filas para conseguir cilindros de gas, ella utiliza una fuente alternativa: biogás producido a partir de estiércol de vaca en un sistema instalado en su propio hogar.

La situación se desarrolla en un contexto marcado por tensiones energéticas que han generado demoras en el suministro, compras masivas y aparición de mercados informales. Aunque las autoridades sostienen que no existe una escasez estructural, la realidad en muchas zonas muestra dificultades de acceso al gas de cocina, lo que ha llevado a hogares rurales a recurrir a soluciones locales.

Cómo funciona el sistema de biogás en hogares rurales

El sistema que utiliza Gauri Devi funciona mediante un proceso sencillo pero constante. Cada día, mezcla varios recipientes de estiércol de vaca con agua y los vierte en un tanque subterráneo de tamaño similar al de un automóvil. Este tanque está conectado a una cámara cubierta donde se acumula el gas generado por la descomposición de la materia orgánica. A través de una tubería, el metano llega directamente a su cocina, donde alimenta una llama estable que le permite preparar alimentos básicos como lentejas, verduras, té y pan plano.

Cuando la presión del gas disminuye, el sistema requiere un tiempo de reposo de aproximadamente media hora antes de volver a generar suficiente energía. El cilindro de gas licuado no desaparece por completo del hogar, pero queda reservado para situaciones puntuales, como reuniones familiares o necesidades extraordinarias.

Producción de energía y fertilizante en un mismo proceso

La expansión de este tipo de soluciones no es nueva en la India. Desde la década de 1980, el Gobierno ha impulsado el uso de digestores de biogás como alternativa energética rural. A lo largo de los años, se han subsidiado más de cinco millones de unidades en todo el país, diseñadas para transformar residuos orgánicos en combustible doméstico y fertilizante agrícola.

El caso de Pramod Singh, agricultor de la misma región, muestra cómo esta tecnología también puede escalar dentro del entorno rural. En 2025 instaló una unidad más grande que abastece a seis personas y que funciona con entre 30 y 45 kilogramos diarios de estiércol procedente de cuatro vacas. Este volumen permite una producción constante de gas para el hogar y genera un subproducto líquido con alto valor agronómico.

Ese residuo, resultado del proceso de digestión anaeróbica, contiene nutrientes como nitrógeno en formas más disponibles para las plantas. Para los agricultores, este aspecto se ha vuelto especialmente relevante en un contexto donde también se registran interrupciones en el suministro de fertilizantes químicos.

Expansión impulsada por agricultores locales

El dirigente agrícola local Pritam Singh, que instaló su primera planta en 2007, considera que este subproducto es incluso más valioso que el propio gas. En el último año, ha participado en la instalación de unas 15 unidades adicionales en su aldea, impulsadas por el aumento del interés tras los problemas de suministro de gas licuado.

La adopción del biogás en la India se apoya en factores estructurales del país. Más del 45% de su población depende de la agricultura, y el país cuenta con una de las mayores poblaciones bovinas del mundo. Esta combinación garantiza la disponibilidad constante de materia prima para los digestores.

Objetivos energéticos y transición rural

La India ha fijado como meta alcanzar la neutralidad de carbono en 2070. Dentro de esa estrategia, el Gobierno ha establecido que el biogás debe representar al menos el 1% del consumo de gas en hogares y transporte, con el objetivo de alcanzar el 5% en 2028.

A escala industrial, existen decenas de plantas en desarrollo, pero la expansión también depende de sistemas rurales pequeños como los de Uttar Pradesh, que tienen un costo aproximado de entre 25.000 y 30.000 rupias.

Limitaciones técnicas y sociales del biogás

El presidente de la Indian Biogas Association, A.R. Shukla, advierte que estos sistemas requieren mantenimiento constante y no son soluciones pasivas. Según su evaluación, sin estructuras comunitarias o empresariales, muchos hogares seguirán utilizando el biogás como fuente secundaria.

Las limitaciones también son físicas. En la aldea de Madalpur, el trabajador agrícola Ramesh Kumar Singh esperaba en una fila de unas 100 personas para conseguir un cilindro de gas. Al no tener terreno propio, no puede instalar un sistema de biogás.

Otro caso es el de Mahendri, de 77 años, quien llevaba tres días intentando conseguir gas. Estas situaciones muestran que la adopción de esta tecnología depende de condiciones específicas como espacio, ganado y recursos.

Un modelo integrado entre energía y agricultura

El biogás se consolida como una solución que conecta ganadería, energía y fertilización. El estiércol deja de ser un residuo para convertirse en un recurso que produce metano para cocinar y fertilizante para los cultivos.

En la aldea de Nekpur, este modelo permite a familias como la de Gauri Devi mantener su cocina operativa incluso cuando el suministro de gas presenta dificultades. Al mismo tiempo, aporta un insumo agrícola que reduce la dependencia de fertilizantes externos, reforzando la autosuficiencia en sistemas rurales.

Referencias
Phys.org. India’s cows offer biogas alternative to Mideast energy crunch. https://phys.org/news/2026-05-india-cows-biogas-alternative-mideast.html