Estados Unidos: drones aceleran y afinan la selección temprana en programas de mejoramiento de mora

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En Estados Unidos, el uso de drones permite evaluar con mayor rapidez y precisión la floración de la mora, un indicador clave del potencial productivo de cada temporada


Redacción Mundo Agropecuario BET

En Estados Unidos, la mejora genética de la mora (blackberry) depende de señales tempranas que anticipan cómo se comportará la cosecha meses después. Entre esas señales, la floración blanca y rosada de las plantas ocupa un lugar central: no es solo un rasgo estético, sino un indicador temprano de la productividad de la temporada. Evaluar esta floración de forma rápida y precisa es una tarea crítica para los programas de mejoramiento vegetal, que trabajan con grandes parcelas y miles de plantas candidatas.

La incorporación de drones en estos procesos ha introducido una forma más eficiente de recopilar información clave desde el inicio del ciclo productivo. En los campos experimentales de Estados Unidos, los equipos de mejoramiento ahora pueden captar imágenes aéreas de alta resolución que permiten cuantificar la floración con mayor rapidez que las evaluaciones manuales tradicionales. Esta capacidad de observación desde el aire redefine la manera en que se seleccionan los genotipos con mayor potencial de rendimiento en la mora.

La floración como señal temprana del potencial productivo

Para los programas de mejora de la mora en Estados Unidos, la observación de la floración cumple una función estratégica. La cantidad y distribución de flores blancas y rosadas en las plantas proporciona una primera aproximación al potencial productivo del cultivo. En etapas tempranas de la temporada, cuando aún no hay frutos formados, esta información orienta decisiones sobre qué líneas genéticas merecen un seguimiento prioritario.

Tradicionalmente, esta evaluación se realizaba mediante recorridos a pie por los campos, con observaciones directas de cada parcela. Este enfoque, aunque detallado, requiere un alto consumo de tiempo y recursos humanos, especialmente en programas de mejoramiento a gran escala. En Estados Unidos, donde los ensayos pueden abarcar superficies extensas, el esfuerzo manual limita la frecuencia y la amplitud de las evaluaciones tempranas.

El uso de drones introduce una alternativa más ágil: al sobrevolar las parcelas, es posible registrar la floración de grandes superficies en un corto periodo de tiempo. Las imágenes captadas permiten identificar patrones de floración entre líneas de mora, facilitando comparaciones tempranas que antes exigían días de trabajo de campo. Este cambio metodológico mejora la eficiencia operativa de los programas de selección.

Drones y precisión en la evaluación de cultivos

La aplicación de tecnología de drones en los programas de mejoramiento de la mora en Estados Unidos no se limita a acelerar el proceso de observación. La captura sistemática de imágenes aéreas aporta un nivel de precisión que complementa la evaluación humana. Al disponer de registros visuales detallados, los investigadores pueden analizar la floración de forma consistente entre parcelas y a lo largo del tiempo, reduciendo la variabilidad asociada a observaciones subjetivas.

Este enfoque tecnológico permite realizar mediciones comparables entre distintas líneas de mora, incluso en condiciones de campo complejas. La observación desde el aire facilita la detección de diferencias en densidad de floración que, a nivel del suelo, pueden pasar desapercibidas en recorridos rápidos. En Estados Unidos, esta capacidad de discriminación temprana es especialmente valiosa para filtrar de manera más eficiente los materiales genéticos con menor potencial productivo.

La precisión que aportan los drones también tiene implicaciones para la planificación de los ensayos. Al contar con información temprana sobre la floración, los equipos de mejoramiento pueden priorizar recursos en las líneas más prometedoras, optimizando el uso de parcelas, tiempo de seguimiento y esfuerzos de evaluación posteriores durante la formación del fruto. Este encadenamiento de decisiones, iniciado desde la fase de floración, contribuye a un proceso de selección más estructurado.

Impacto en los programas de mejoramiento de mora en Estados Unidos

En el contexto de Estados Unidos, la incorporación de drones a los programas de mejoramiento de mora representa una adaptación de las herramientas de la agricultura de precisión al ámbito de la genética vegetal. El objetivo no es solo acelerar el trabajo, sino mejorar la calidad de la información con la que se toman decisiones tempranas. La floración, al ser un indicador adelantado del desempeño productivo, adquiere mayor valor cuando puede ser cuantificada de forma rápida y estandarizada en grandes superficies.

La capacidad de los drones para cubrir extensiones amplias en poco tiempo transforma la logística de los ensayos. Lo que antes requería equipos numerosos y jornadas prolongadas de trabajo de campo puede ahora realizarse con vuelos programados que generan conjuntos de datos comparables entre campañas. En Estados Unidos, donde los programas de mejoramiento operan con calendarios ajustados, esta ganancia de tiempo se traduce en una mayor velocidad de selección de materiales con potencial comercial.

Este avance no elimina la necesidad de evaluaciones en tierra, pero reconfigura su papel. La observación directa se integra como una etapa de verificación y profundización, apoyada en la información preliminar obtenida por los drones. De este modo, la tecnología aérea actúa como un primer filtro que orienta el foco del trabajo humano hacia los candidatos más prometedores en el mejoramiento de la mora.

Hacia una selección temprana más eficiente en la fruticultura

La experiencia en Estados Unidos con drones aplicados al seguimiento de la floración de la mora muestra cómo las herramientas tecnológicas pueden redefinir procesos clásicos del mejoramiento vegetal. Al convertir la floración en un indicador que puede ser monitoreado de manera rápida y precisa a escala de parcela, los programas de selección ganan en capacidad de anticipación. Esto permite tomar decisiones informadas desde las primeras fases del ciclo del cultivo, con impactos directos en la eficiencia del proceso de mejora genética.

El uso de drones no cambia la biología de la mora, pero sí la forma en que se observa y se interpreta su desempeño temprano. En Estados Unidos, esta integración entre observación aérea y selección genética refuerza una tendencia más amplia hacia la digitalización de la agricultura, donde la captura de datos en tiempo oportuno se convierte en un activo estratégico. En el ámbito de la fruticultura, la capacidad de evaluar la floración de manera sistemática y rápida abre una vía para acelerar la identificación de variedades con mayor potencial productivo, alineando innovación tecnológica y mejora genética.

Referencias

– Phys.org

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.