Científicos europeos analizan el papel de la biotecnología vegetal en la lucha contra la COVID-19



Un equipo científico de la Unión Europea ha realizado una revisión completa de las tecnologías vegetales existentes a día de hoy y que que se utilizan para combatir el SARS-CoV-2, el virus responsable de la pandemia de COVID-19. 


El objetivo de esta revisión y de su publicación es la de destacar las tecnologías en las que las plantas pueden realizar importantes contribuciones: reactivos de diagnóstico para kits de prueba de virus, producción de vacunas y antivirales para tratar los síntomas.

El documento discute tres formas en que las plantas juegan un papel en la lucha contra COVID-19:

Primero, abordaron el papel de los reactivos de diagnóstico para los kits de detección de virus, que tiene una gran demanda a nivel mundial. Tras la publicación de la secuencia SARS-CoV-2, la información requerida para generar proteínas virales recombinantes como reactivos de diagnóstico fue posible. Las plantas pueden producir estas proteínas en una escala rápida y masiva que puede usarse para el desarrollo inmediato de ensayos utilizados para detectar anticuerpos séricos en pacientes, lo que conduce a la producción acelerada de los kits de prueba tan necesarios.

El segundo papel de las plantas identificadas es su uso en el desarrollo de vacunas. Según los informes, se han producido vacunas de subunidades para la gripe estacional y cepas de gripe pandémica en plantas, particularmente por expresión transitoria en tabaco. Las plantas se están utilizando para producir anticuerpos que se pueden usar para la inmunoterapia pasiva, en la que se le dan a una persona componentes del sistema inmunitario donados o fabricados en laboratorio para combatir una infección o enfermedad. En algunos casos de producción de anticuerpos, la opción más económica para hacerlo es mediante la plantación a gran escala de plantas transgénicas.

Finalmente, el documento discutió el papel de las plantas en la producción de medicamentos antivirales. Los medicamentos antivirales inhiben el ciclo de replicación viral, por lo tanto, ralentiza la infección y le da al sistema inmunitario para combatirla. Las proteínas de unión a carbohidratos, conocidas como lectinas, de plantas se pueden usar para antivirales. Las lectinas se unen a una amplia gama de virus para inactivarlas. Al igual que las otras dos tecnologías de plantas, el uso de plantas transgénicas puede proporcionar un recurso más permanente para la producción a gran escala de la proteína.

Los autores también hicieron recomendaciones para utilizar completamente la tecnología de las plantas en el desarrollo de reactivos de kits de prueba, vacunas y medicamentos antivirales. Una de las principales preocupaciones que plantearon fue que las estrategias actuales de agricultura molecular para aliviar los efectos de COVID-19 involucran expresiones transitorias y cultivos transgénicos cultivados en instalaciones contenidas. Si bien las regulaciones actuales permiten a los científicos usarlos contra COVID-19, es necesario reevaluar las regulaciones relacionadas con los organismos modificados genéticamente, especialmente aquellos en Europa, para abordar futuras pandemias.

El artículo completo publicado por Trends in Plant Science.