Muchas plantas son transgénicos desarrollados por la naturaleza, afirma nuevo estudio



Cornell Alliance for Science.- A pesar de que gran parte de la controversia en torno a los cultivos genéticamente modificados (OGMs o transgénicos) se debe a la creencia de que el proceso de mover genes de una especie a otra no es algo “natural”, una nueva investigación muestra que 1 de cada 20 plantas con flores son transgénicas de forma natural.


Docenas de plantas, que incluyen plátanos, maní, cerezas de Surinam, lúpulo, arándanos y té, contienen material genético proveniente de Agrobacterium, la misma bacteria que los científicos suelen usar para desarrollar cultivos transgénicos en el laboratorio. La investigación sigue los pasos de un descubrimiento de 2015 de que el camote es un “transgénico” natural (con genes de Agrobacterium). El ADN de Agrobacterium también se ha encontrado en plantas de tabaco.

Los hallazgos se reportaron en un estudio publicado el 21 de septiembre en la revista Plant Molecular Biology. Los investigadores estudiaron los genomas de unas 356 especies de dicotiledóneas y encontraron 15 especies transgénicas naturales. “Por lo tanto, la THG [transferencia horizontal de genes] desde Agrobacterium a dicotiledóneas está muy extendida“, señala el resumen del estudio.

Como Michael Le Page escribió en New Scientist:

También se ha descubierto que el proceso hortícola de injertar diferentes plantas y juntarlas puede conducir al intercambio de genes, lo que significa que los humanos han estado desarrollando plantas transgénicas inadvertidamente durante milenios. A partir de los estudios del genoma, podemos ver que el intercambio de genes ha estado ocurriendo desde los albores de la vida.

Anteriormente se creía que los genes de Agrobacterium rara vez se transmitían en la naturaleza, y los investigadores aún no están seguros de cómo los genes insertados afectan a las plantas donde se encuentran. Solo recientemente comenzaron a buscar material genético la bacteria en los genomas de las plantas con flores.

Como señaló Le Page, el descubrimiento es un buen augurio para los investigadores europeos. Aparentemente pueden usar estas cepas naturales de Agrobacterium para crear nuevas variedades de plantas, sin que caigan bajo el estricto proceso regulador impuesto a los organismos transgénicos. El año pasado, la Unión Europea anunció que sus regulaciones excluyen organismos modificados a través de procesos “naturales”.

Citó el ejemplo de Henrik Lütken en la Universidad de Copenhague en Dinamarca, quien “ha creado una variedad compacta de una planta de interior llamada Kalanchoe blossfeldiana, que ahora está lista para la venta comercial. Él piensa que estas plantas no deberían contar como OGMs y los últimos hallazgos reforzarán su caso”.